jueves, 30 de septiembre de 2010

La “Sexo extorsión” en la red


El chantaje a través de la posesión de imágenes pornográficas comprometedoras es tan antiguo como la propia fotografía. E Internet un medio más práctico y masivo para su difusión que las placas de un daguerrotipo o las películas que convirtieron al rey Alfonso XIII en uno de los pioneros del cine español. Y no, no nos referimos a a esas sextapes que casualmente las celebridades pierden en momentos de baja popularidad.

Aunque era un fenómeno bien conocido, el caso de Sten Kalma y el uso creciente de redes sociales ha destapado un aumento exponencial de los casos de “sextorsión” y grooming (de carácter pedófilo) y otras formas de cyberacoso. El modus operandi es sencillo. El extorsionador entra en contacto con la víctima y se gana su confianza para que éste le envíe fotografías y vídeos de carácter sexual o simplemente graba alguno de estos actos que el chantajeado realice a través de la web.


La finalidad difiere entre quienes buscan seducir a menores, obtener más y más material de este tipo, relaciones sexuales, dinero o cualquier otra contrapartida. Las nuevas capacidades de los smartphones (a través del envío de vídeos y MMS) y el también crecimiento de las webs de citas y contactos también han ayudado a un fenómeno que termina por corromper la práctica del sexting o flirteo a través de telefonía móvil y la red.

La alarma ha sido lanzada tanto desde el departamento de delitos tecnológicos de la Policía Nacional en España, que ha señalado al grooming como el principal delito cometido a través de las redes sociales como desde asociaciones como Pantallas Amigas, que promueve un a uso aburrido seguro y saludable de las nuevas tecnologías.

Este decálogo puede ayudar a evitar estos casos y el convertirnos en célebres protagonistas de una sextape:
Pide ayuda si te sientes amenazado. Los menores deberían recurrir a los progenitores o a una persona adulta de confianza.
Nunca respondas a las provocaciones del supuesto acosador porque es un estímulo para él. Mantén la calma.
No hagas juicios precipitados para no señalar a alguien como supuesto acosador por culpa de unas bases equivocadas.
Trata de evitar los medios donde te sientes chantajeado ya sea en las redes sociales o el teléfono móvil. No descartes cambiar de número.
Evita intrusos en tus comunidades on line revisando bien tus contactos. Reconfigura la privacidad de tu perfil y cambia tus claves de acceso. Pide a tus amigos que no hagan circular fotos de ti.
Guarda las pruebas del acoso durante todo el tiempo e investiga la identidad del autor sin lesionar los derechos de ninguna persona.
Comunica a quienes te acosan que lo que están haciendo te molesta y pídeles, sin agresividad ni amenazas, que dejen de hacerlo.
Trata de hacerles saber que lo que están haciendo es perseguible por la Ley.
Deja constancia de que estás en disposición de presentar una denuncia, y manifiesta que cuentas con pruebas suficientes para hacerlo.
Toma medidas legales si la situación de acoso, llegado este punto, no ha cesado

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